Yo tenía un compañero ( Ich hatt' einen kameraden)
“Yo tenía un compañero”
Un día lluvioso sin zapatos, el hambre no aplacada, enfermedades sin medicinas. Así se fue criando, o mejor dicho sobreviviendo, una vida dura, vacía de lo mas importante para un niño, de atención. Donde un niño se vuelve temprano actor de la manutención del hogar y adquiere responsabilidades tempranas. Recogía el trigo que se le caía a la cosechadora, con eso hacia su propio pan.
“Otro igual no encontraré”
Un hermano de línea materna, perdido, que se decía que se lo habían llevado los gitanos, tres hermanos, de la misma generación, de los cuales uno era postizo, y dos hermanos muy menores, podrían haber sido sus hijos. Todos lejos, con la afinidad familiar tapiada por el tiempo sin verse, en fin, un hombre solo. De mas hacer un recuento de su familia construida con esfuerzo y mantenida con sacrificio.
“siempre a mi lado marchaba”

Un compañero que nunca abandonaba, aunque no era fácil hacérselo de compañero. Muchos podían decir ser sus amigos pero el siempre tuvo una pared infranqueable, aunque no todos la podían ver. Es mi amigo, lo puedo decir con orgullo. A veces hacia un frío de perros y nos tocaba caminar como 15 cuadras para llegar a la casa, había que caminar, él pensaba en esa época que lo que no mata fortalece,
“Al fuego el clarín tocaba”
Un día caminando de la escuela me dijo que inventara una canción, le hacia gracia las cosas que le ponía a las canciones. Siempre le gustó oír a los niños, a mi hijo le hacia preguntas sin fin para oír sus largas y muy originales explicaciones de la vida, que solo un niño de 6 años puede dar.
“Al mismo paso y compás” bis
Mientras me acompañó lo sentí a mi lado dispuesto a tender la mano, pero también daba lugar para que tomara mis propias decisiones, un día que le conté un altercado que tuve con un tipo buscapleitos en la entrada de mi trabajo me dio la razón diciendo: “lo que tu decidas está bien”, queriendo decir que como yo actuara era lo correcto, esperó a que yo tuviera 36 años para decirlo, ¿antes no hacia lo correcto?.
“silbando vienen una bala”
El viejo se venia quejando de pequeños malestares, se sentía un poco cansado, se enfermaba mas seguido de gripes y resfriados, le hacia mal la comida, pero ahí seguía, lo podríamos denominar achaques, pero claro, las dimensiones del problema real no las conocía ni él. ¿No las conocía? , nunca lo vamos a saber
“será para ti o para mí”
Un verdadero amigo nunca esperaría que sufriera el otro.
“le tocó a mi compañero, ya yace a mis pies sangriento”
Pues la bala del infortunio le tocó a él, se llamó “infarto fulminante” en lenguaje común, en el lenguaje médico se llamó por muchos nombres, todos juntos formando un diagnóstico inentendible para alguien como yo, falleció el 19 de marzo, en la tarde, no buscó ayuda, nunca sabremos si fue que no pudo hacerlo o si prefirió una muerte sin testigos. Murió de una bala de la naturaleza, murió con el honor de haber sido un hombre auténtico.
“como un pedazo de mí, como un pedazo de mí”
Cuando falta el amigo queda un espacio reservado al luto, al recuerdo, un lugar que ya no es ocupado por nadie, tal como queda en mi recuerdo nadie dejó una huella así en Él. Sus amigos seguiremos marchando a su lado por la senda de la vida y compartiendo alegrías y pesadumbres de la vida.
“toma ahora tú mi mano”
La parte no lograda, el compañero nunca desfalleció a mi lado, siempre estuvo firme, resuelto a enfrentar las cosas de la vida, las propias y las de los demás.
“mientras yo cargo el fusil”
Solo después que dejó este mundo permitió a otros hacer las cosas por él, a veces se le suplicaba que se cuidara, pero el viejo era testarudo, no por viejo, sino por la falta de costumbre.
“no puedo dártela muero”
Dejó este mundo sin hacer un escándalo, lo vivió también así, pasaba desapercibido hasta que se ponía a conversar, ahí no paraba, hablaba hasta por los codos, sacaba un libro de historias de su cabeza y las contaba todas juntas.
“se feliz mi compañero”
Quien pudiera sin ti mi compañero, dejas un espacio vacío.
“se valiente y varonil” (bis)
Mas bien diría mi padre, se autentico, vive tus propias ideas, haz lo correcto. Pero ya nadie sabe que es lo correcto y al mismo tiempo que es lo auténtico.
Te has ido padre, te adelantaste en mi camino, cargué tu ataúd hasta la tierra y ahora me acompañas mas seguido, marchas conmigo y te voy a invitar también a marchar con mi hijo, le voy a enseñar esta misma canción y la vamos a cantar mientras caminamos interminablemente y admiramos cada detalle de la naturaleza, asombrándonos de la creación y recordándote.
Un día lluvioso sin zapatos, el hambre no aplacada, enfermedades sin medicinas. Así se fue criando, o mejor dicho sobreviviendo, una vida dura, vacía de lo mas importante para un niño, de atención. Donde un niño se vuelve temprano actor de la manutención del hogar y adquiere responsabilidades tempranas. Recogía el trigo que se le caía a la cosechadora, con eso hacia su propio pan.
“Otro igual no encontraré”
Un hermano de línea materna, perdido, que se decía que se lo habían llevado los gitanos, tres hermanos, de la misma generación, de los cuales uno era postizo, y dos hermanos muy menores, podrían haber sido sus hijos. Todos lejos, con la afinidad familiar tapiada por el tiempo sin verse, en fin, un hombre solo. De mas hacer un recuento de su familia construida con esfuerzo y mantenida con sacrificio.
“siempre a mi lado marchaba”

Un compañero que nunca abandonaba, aunque no era fácil hacérselo de compañero. Muchos podían decir ser sus amigos pero el siempre tuvo una pared infranqueable, aunque no todos la podían ver. Es mi amigo, lo puedo decir con orgullo. A veces hacia un frío de perros y nos tocaba caminar como 15 cuadras para llegar a la casa, había que caminar, él pensaba en esa época que lo que no mata fortalece,
“Al fuego el clarín tocaba”
Un día caminando de la escuela me dijo que inventara una canción, le hacia gracia las cosas que le ponía a las canciones. Siempre le gustó oír a los niños, a mi hijo le hacia preguntas sin fin para oír sus largas y muy originales explicaciones de la vida, que solo un niño de 6 años puede dar.
“Al mismo paso y compás” bis
Mientras me acompañó lo sentí a mi lado dispuesto a tender la mano, pero también daba lugar para que tomara mis propias decisiones, un día que le conté un altercado que tuve con un tipo buscapleitos en la entrada de mi trabajo me dio la razón diciendo: “lo que tu decidas está bien”, queriendo decir que como yo actuara era lo correcto, esperó a que yo tuviera 36 años para decirlo, ¿antes no hacia lo correcto?.
“silbando vienen una bala”
El viejo se venia quejando de pequeños malestares, se sentía un poco cansado, se enfermaba mas seguido de gripes y resfriados, le hacia mal la comida, pero ahí seguía, lo podríamos denominar achaques, pero claro, las dimensiones del problema real no las conocía ni él. ¿No las conocía? , nunca lo vamos a saber
“será para ti o para mí”
Un verdadero amigo nunca esperaría que sufriera el otro.
“le tocó a mi compañero, ya yace a mis pies sangriento”
Pues la bala del infortunio le tocó a él, se llamó “infarto fulminante” en lenguaje común, en el lenguaje médico se llamó por muchos nombres, todos juntos formando un diagnóstico inentendible para alguien como yo, falleció el 19 de marzo, en la tarde, no buscó ayuda, nunca sabremos si fue que no pudo hacerlo o si prefirió una muerte sin testigos. Murió de una bala de la naturaleza, murió con el honor de haber sido un hombre auténtico.
“como un pedazo de mí, como un pedazo de mí”
Cuando falta el amigo queda un espacio reservado al luto, al recuerdo, un lugar que ya no es ocupado por nadie, tal como queda en mi recuerdo nadie dejó una huella así en Él. Sus amigos seguiremos marchando a su lado por la senda de la vida y compartiendo alegrías y pesadumbres de la vida.
“toma ahora tú mi mano”
La parte no lograda, el compañero nunca desfalleció a mi lado, siempre estuvo firme, resuelto a enfrentar las cosas de la vida, las propias y las de los demás.
“mientras yo cargo el fusil”
Solo después que dejó este mundo permitió a otros hacer las cosas por él, a veces se le suplicaba que se cuidara, pero el viejo era testarudo, no por viejo, sino por la falta de costumbre.
“no puedo dártela muero”
Dejó este mundo sin hacer un escándalo, lo vivió también así, pasaba desapercibido hasta que se ponía a conversar, ahí no paraba, hablaba hasta por los codos, sacaba un libro de historias de su cabeza y las contaba todas juntas.
“se feliz mi compañero”
Quien pudiera sin ti mi compañero, dejas un espacio vacío.
“se valiente y varonil” (bis)
Mas bien diría mi padre, se autentico, vive tus propias ideas, haz lo correcto. Pero ya nadie sabe que es lo correcto y al mismo tiempo que es lo auténtico.
Te has ido padre, te adelantaste en mi camino, cargué tu ataúd hasta la tierra y ahora me acompañas mas seguido, marchas conmigo y te voy a invitar también a marchar con mi hijo, le voy a enseñar esta misma canción y la vamos a cantar mientras caminamos interminablemente y admiramos cada detalle de la naturaleza, asombrándonos de la creación y recordándote.

1 Comments:
Esa cancion me la enseño mi abuelo, combatiente de la guerra del Chaco.
Ha estado sonando mucho en mi mente, ahora que el se despidio de mi. Comprendo lo que sientes.
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