jueves, marzo 23, 2006

Capítulo I (primera entrega)

En el principio era el hombre, y el hombre, criatura de Dios, estaba limpio de sentimientos. Solo las necesidades mandaban en el hombre. Alimentó sus necesidades y creció, y sintió que vivir era bueno y que las cosas que hacia le producian placer o dolor y miles de matices intermedios. Entonces el hombre vivió los sentimientos y estos cobijaron al hombre haciendo su vida rica en sensaciones. Entonces el hombre conocio una mujer...
Bueno, ahi verdaderamente las cosas sepusieron dificiles, ya no habia estilo bíblico que arropara las cosas. La mujer, el fin principal de la naturaleza humana y el hombre, la especialización genética para mantener la estirpe, todos juntos, en una sola sociedad, utilizando sus pobres medios físicos y sus poderosos medios mentales para sobrevivir. De ahi en adelante todo empeoró.
Pero la historia no se puede contar completa, sería infinita. Claro, hoy que proliferan los "reality show" mas de uno estaría pegado a ver que se entera de los vecinos, de los familiares, y de un tipo por ahí que ni conoce. Lo mejor es llegar a un caso particular, ir aislandolo y tomar entonces un tono grave y ceremonioso para contarlo, luego tomar un tono sensible para adentrarnos en su intimidad y luego dejar un vacio de silencio para llegar al fin de una manera lenta, de una agonía sileciosa, de una tristeza que arropa las verdades de el protagonista.